
Distopía Mexicana
Ahora que he invertido un poco de tiempo en YouTube, he tenido la oportunidad de ver anuncios de productos disponibles actualmente en el mercado, como Robots con IA (uso personal e industrial), Vehículos Autónomos Terrestres y Aéreos (carga y pasajeros), Sistemas de Agricultura Autónomos, departamentos en ciudades futuristas ecológicas de Asia (Además de los comerciales de Doña Lucha, y más temas interesantes unos y otros no tanto, que me hacen tener listo el botón de “Skip”). Lo anterior hace que mis historias de Sci-Fi distópicas se vuelvan costumbristas; al vivir en un lugar donde se ven tantas necesidades básicas, de la población, por cubrir, ante la mirada impávida, perdida y en algunos casos enrojecida, de muchos cuyo trabajo es procurar el bienestar de la gente, y de otros que con su acción pudieran provocar un cambio. De gente que pide de rodillas ayuda a otros amigos-vecinos-socios-familia, en otras latitudes, ajenos a nuestra realidad, que poco pueden hacer, y con toda razón, para ellos, primero están ellos.
Qué cosa más distópica puede haber que vivir en un lugar, que, socialmente hablando, considero que tiene una brecha de retraso para mi gusto de unos 200 años (mucha gente todavía vive así, aunque parezca ridículo y exagerado mi comentario), a pesar de que vivimos en un entorno de civilización global, así como con acceso (algunos) a tecnología de última generación.
Pero bueno, sé que tampoco esos mundos son perfectos, la tarea es encontrar la definición de lo que es mejor para nosotros en comunión con nuestro planeta y la realidad social, tecnológica, etc. Estamos aquí, y creo que ya es tiempo de provocar un cambio radical. Nunca he comulgado con el término “oposición”, me parece que forma parte de una dicotomía sin razón; prefiero usar “proposición”. Pues representa mejor nuestras ideas como humanos diversos, con matices iguales, similares y diferentes. Todo al mismo tiempo.
Y después de ver la demolición de las estructuras anteriores, parece que tenemos un lienzo en blanco para definir y co-crear una nueva realidad, pero eso requiere de tener el entendimiento y empatía para entender a todos, no solo nuestra burbuja inmediata. Además de la participación de los que tienen el conocimiento y capacidad más relevante para co-crear una nueva realidad incluyente. Donde tú, que lees esto eres fundamental.
Es el momento, “Siempre Hay Punto de Retorno”, o la posible solución será todavía más difícil de implementar. Hemos llegado a un límite inaceptable, si en tu burbuja estás bien, me da mucho gusto. Y “mientras no me toque” como dicen muchos… y créeme, deseo que nunca te toque.
Lo que toca es construir, no para nosotros ni siquiera, sino para los que nos siguen, que ciertamente son los que más amamos. Y no crees que quizá no es que las cosas “estén todas caras”; que acudir a ver a unos deportistas, con habilidades extraordinarias tras un balón, se ha vuelto impagable para la mayoría, sino que más bien ganamos poco.



